12 de agosto de 2012

Demasiadas veces al lado de la ilegalidad.

Me desayuno con la noticia de que nuestra alcaldesa Teófila Martínez "justifica la mentira para conseguir matrícula en un centro", flaco favor a la normativa actual, a la legislación vigente que le guste o no - a otros no nos gustan otras leyes - es la que nos rige en materia de escolarización actualmente. Hasta el día de hoy, no había oído a nadie del Partido Popular quejarse de este sistema ni de hacer propuestas en otro sentido, ya sabemos algo más de por donde van las intenciones. Vamos que le encanta esos "Pisos patera censales" de la Avenida en los que figuraban censados diez o doce niños, donde posiblemente, vivía una pareja sin hijos.
Recuerdo la campaña - que costó un dinero - sobre el padrón municipal; para poner los números en regla después de acusar al Instituto Nacional de Estadística de mentir, de falsear los datos sobre la población real en la Capital. 
Corría principios del 2008 y con aquellos 14 Agentes Censales el consistorio pretendía demostrar, lo indemostrable; que Cádiz se vaciaba.
Una cosa que todos sabemos y que nadie dice es lo que vemos durante el curso escolar, como a lo largo de la avenida, se apean padres con su hijos uniformados de los autobuses interurbanos. Más los que se pueden permitir utilizar el vehículo propio para dejar a sus hijos en esos colegios concertados. Siempre dije y lo mantengo, que si las poblaciones de la Bahía y alguna más lejana, hicieran una revisión de sus Censos, se llevarían la no muy agradable sorpresa de que están prestando sus servicios sin recibir nada por ello a un buen número de ciudadanos que residen en esas localidades pero por mor del colegio de sus hijos, siguen empadronados en Cádiz capital.
Da la impresión que le ha dado a todo el mundo ponerse del lado de la ilegalidad como medio de corregir o denunciar algo con lo que no está de acuerdo; si nos llaman a la actuación en ese sentido; habrá que recordar alguna frase:
"El hombre libre no es aquel que se preocupa por saber dentro de qué límites legales puede actuar, sino el que se coloca fuera de las leyes, por liberales que puedan ser éstas, con la esperanza de destruirlas." Fernand Pelloutier, anarquista francés.

22 de julio de 2012

!Emergencias, digame¡


Lo tengo claro, puede que  hiciera el pamplina, pero no cambiará mi forma de ser, él como dicen algunos conocidos “meterme en el charco”.
Podría estar enfadado; pero bueno, como dice mi amigo Antonio "tu has cumplio", cuando le contaba lo que me había pasado. En nuestras principal avenida, llena de gente a la espera del desfile de Carlinho Brown, 19:55 horas, un cajero "reventao"; y solo se me ocurre llamar a emergencias para que alguien se entere de esto en evitación de mayores daños  a la maquinita ;  aquí comienza lo que le importa al personal un carajo -de mar -, tras oír la alocución de que estoy llamando a un servicio de emergencias y que si no es para comunicar una, que cuelgue, habla una operadora a la le digo mi nombre y lo que he visto "un cajero reventado, en Ana de Viya, en el número 40, frente al Puerta del Mar", ¿De qué población me llama?, "de Cádiz, Cádiz capital"; aquí la primera sorpresa "disculpe señor, está hablando con la Comunidad de Madrid", pensé "coño Esperancita". Así que del tirón me dijeron que volviese a marcar para que el sistema cogiese Cádiz.
Volvemos a empezar, marcación al 112, entrada atenta y relato de nuevo lo que he visto – mientras el personal está pasando y poniendo cara de asombro al ver el cajero roto y comentario como “que se jodan” –  lo mismo que le conté a la operadora de Madrid, se lo hago al operador de Andalucía  - digo yo que sería -, le doy los datos que me solicita, me pide el número de teléfono desde el que llamo “si 618383….”, me indica que van a comunicarlo para enviar un operativo y me da las gracias.
Yo tenía mis prisas y me puse a esperar; cuando observo una motorista de la Policía Municipal, casi enfrente del  lugar en que me encuentro en animada charla con un grupo de chicas. Como parece que me había tomado una gran dosis de “ilusión” - no fumo nada y no pude cargar más de la cuenta un cigarrito de la risa - , me comente “menos mal un servicio que funciona, ya está aquí”… como la charla de la señora motorista, se veía muy animada,  me estaba dado la impresión de que se alargaba y que las sonrisas, se mezclaban con risas, no debería ser algo muy preocupante su conversación, deje mi  guardia ante el cajero y me dirigí a su encuentro.
Buenas tardes, salude y de inmediato le pregunté ¿Viene por lo del cajero?, he llamado a emergencias... y casi sin mirarme, me contestó “el cajero está así desde anoche, ya lo sabemos”….... Bueno pues yo he cumplido, me voy. Y como parece que no tenía ya bastante con esta sorpresa, sigo mi camino en demanda del Hotel Playa, cuando en la esquina, próxima; un coche patrulla de nuestra Policía Local, dos agentes, hablando uno con un transmisor-receptor en la mano y otro con una libreta... Nada, estos hombres son los que se han tragado el marron de mi aviso a emergencias.
¿Vienen ustedes por lo del aviso a emergencias del cajero reventao? He llamado yo. “No, no, que va, estamos por otra cosa, el cajero está así desde ayer”. No salía de mi asombro y no pude que menos que preguntarle ¿Con piezas en el suelo?, la respuesta “eso ya no lo sé, pero está roto desde anoche”.
Debo pedir disculpas, porque me marche sin despedirme… camino del Hotel Playa, donde me esperaban para darme un chaleco reflectante, con el nombre de una empresa en la espalda que “hombrecuidador” y que me utiliza como hombre anuncio durante un tiempo; dentro de una cuerda de seguridad - ¿Para quién? – recibiendo y dando, mas empujones que en unos sanfermines.
Pero bueno, cada vez que vea un daño en un bien ya sea público o privado, haré lo mismo me meteré en el charco ¿Qué le hago, si nací así y me criaron de igual forma?

16 de junio de 2012

Adios Segismundo, adios.

Un nuevo traslado del monumento a Segismundo Moret Predergast; regresa a su ubicación original a la plaza en renovación de San Juan de Dios en la que ya se ha marcado sobre el granito el lugar en el que se habrá de cimentar el monumento.
Durante bastante tiempo, su monumento fue para mi visión cotidiana desde la ya demolida Comandancia Militar de Marina,  y su efigie, erguido con la mirada en dirección al muelle, ideal de tesón y a la vez de refuerzo de un valor la "lealtad" palabra labrada en la parte derecha de la base.
La de historias que habrán transcurrido delante de este monumento; despedidas, esperas de llegadas, movimientos de trabajo en el muelle y de sombras entre bocoyes, cuando los vinos se embarcaban en estos recipientes y que con una puntilla, taladrados, eran aligerados de su carga y cargaba al que lo hacía. Las crisis y la picaresca.
 
Cincuenta y ocho años desde su traslado, para dejar sitio al Monolito del Trimilenario - ¿Donde está? - un nuevo paseo, esta vez para dejar hueco a uno de los hitos que formarán el monumento al Bicentenario de la Constitución y hacer una gran explanada en una ciudad que si de algo está falta, es de suelo.
Por lo menos se ha conseguido una cosa, que se mantenga el monumento con sus características actuales, no reduciendo su altura, lo cual creo que le restaría prestancia y lo dejaría al reducir su altura próxima a desmanes.
Con la vuelta a San Juan Dios, uno de los valores que destacó en el homenajeado Segismundo, la elocuencia, quedará ahora a vista de pájaro de la balconada del Ayuntamiento, no sé si valdrá de algo para que ese valor perdido sea recuperado en los debates.



Cádiz, trimilenaria ¿Por paciencia?

La ciudad más antigua de occidente, de la que todos/as se enamoran, pero a veces tanto amor, no deja ver como algunos/as la maltratan.